A veces las mejores oportunidades surgen de la nada

Soy esposo de una gran mujer, papá de dos revolucionarias, emprendedor serial y mi pasión es ayudar a las personas.

Me considero muy afortunado pues he logrado construir una red muy amplia de amigos y familia los cuales han estado en los momentos felices y también difíciles en mi vida. 

Soy un SER social, es por ello que decidí estudiar ciencia política. Siempre tuve la inquietud por entender cómo las instituciones públicas pueden incrementar el bienestar en el país, en el mundo y cuáles son los proyectos que principalmente incrementan el bienestar de las personas en condiciones vulnerables. Esto último me llevó a estudiar la maestría en la London School of Economics and Political Science donde tuve la fortuna de estar rodeado de 62 nacionalidades diferentes para aprender sobre el mismo tema: Imagina la delicia de platicar sobre cómo reducir la pobreza en ciudades con colegas de Argentina, India, Bangladesh, Botswana, Ghana, Estados Unidos, Inglaterra, Irlanda y otros países más. Es una experiencia que valoro muchísimo y me hizo crecer bastante al estar rodeado de excelentes alumnos y de profesores de altísimo nivel.

Posteriormente, estudié una segunda maestría en dirección de empresas (MBA) en el IPADE Business School donde fortalecí mis habilidades para dirigir empresas y seguir creando bienestar desde una plataforma diferente.

En el plano profesional les comparto que soy 3ª generación de asesores inmobiliarios: Mi abuelo, mi papá y yo; todos bajo el mismo nombre Jesús Gastelum hemos logrado ayudar a muchas personas a incrementar su patrimonio.

Actualmente soy el Chief Evangelist en Home&Invesment. Empresa líder en la intermediación inmobiliaria por la experiencia que ofrece en el estado de Yucatán. En síntesis, ayudó a las personas que desean encontrar su hogar soñado o que desean invertir su dinero en bienes raíces así como a los que desean vender su propiedad en el paraíso de Yucatán.

Déjame contarte una anécdota:

En algún punto de mi vida soñé con ser basquetbolista. Mis papás me apoyaron para lograr ese sueño; desde primaria y secundaria jugaba todos los días y a todas horas pues buscaba ser el mejor basquetbolista. Cuando les dije a mis papás que era momento de buscar una beca en Estados Unidos, me comentaron que no tenían el recurso para enviarme a estudiar al país vecino, sin embargo, siempre fueron de mentalidad positiva y optimista, y sabían cómo encontrar alternativas. Fue así que en una boda en Querétaro, mi mamá se encontró con un primo hermano que vivía en Texas y el universo me tenía una sorpresa. Al escuchar mi historia, mis tíos se animaron a recibirme en San Antonio Texas.  ¡Hice mis pruebas y me aceptaron en la escuela y en el equipo de basquetbol.

Sin embargo, las cosas no suceden como uno las planea. Al Iniciar la temporada de basquetbol ¿Qué crees que sucedió? Cambiaron al director técnico del equipo. Hizo ajustes y me recorto del equipo. Al ver la lista oficial de los jugadores elegidos mi corazón se rompió. Fuí con el entrenador, toqué la puerta y le dije: -Quiero conversar con usted-

Con la peor actitud me dijo: – ¿Qué quieres? No hay nada que platicar, ya esta la lista final-

Esos eran los momentos claves para improvisar y persuadir, la verdad es que estaba tan triste y enojado que no supe qué decir, no pude persuadir, terminé llorando enfrente del entrenador y pensaba en todo el esfuerzo que hicieron mis papas junto con mis tíos.

Al enterarse mi tía, me preguntó si quería regresar a México; aún alcanzaba a integrarme al ciclo escolar, pero yo dije: – No, si por algo la vida me trajo aquí voy a disfrutar la experiencia y quedarme-

Resultó ser una de las mejores experiencias de mi vida. Aprendí a seguir adelante a pesar de los fracasos en la vida.

El aprendizaje de esa anécdota es que no insistí y que no supe comunicar adecuadamente;  creo que es una constante en algunos proyectos de mi vida, es por eso que he aprendido a ser obstinado, terco y un buen orador. Ahora abrazo mis sueños, aunque me digan que no es posible.

Si fuera otra vez ese joven de 15, 16 años hubiera insistido todos los días hasta que el entrenador me dejara jugar. Todos mis amigos del equipo de basquetbol me decían que debería jugar porque era demasiado bueno.

A pesar de la amargura de ese momento, estoy MUY agradecido de haber vivido esta experiencia porque no sería el ser humano que soy hoy en día.

Cómo ves, esta historia es un gran ejemplo de no saber improvisar cuando tienes los segundos contados para impactar en una persona para conseguir un objetivo. Un gran amigo conferencista internacional,  Gildardo Avendaño, me compartió una frase que significa mucho para mi:  “Tú puedes saber mucho, pero si no lo sabes comunicar es como si no supieras absolutamente nada”.

A todo mundo nos tiemblan las piernas, pero lo que importa es aprender a controlar lo que dices y cómo lo dices a pesar de los nervios.

Ese no fue mi único fracaso, la realidad es que he fracasado en muchísimos momentos y si hubiera tenido las herramientas paras temprana edad para improvisar como un máster, las cosas hubieran sido diferentes.

Siempre he apostado a la formación continua y disruptiva.

Es así que investigando en línea me encontré con Jürgen Klaric, y siguiendo con mi investigación me enteré que existe una Embajada BiiA Mérida y dije ¡Ah caramba, de qué me he estado perdiendo!

Encontré el programa de conferencistas y dije ¡si!  Por supuesto que quiero formar parte de esta comunidad de emprendedores internacional liderada por Kony Balcázar que siempre está apostando a la formación continua y disruptiva.

Descubrí en Embajada BiiA Mérida un espacio de creación que me ha inspirado a crear cosas espectaculares como mi libro best seller “Bienes raíces: un negocio de millonarios”

Quiero que sepas que el Sábado 1ro de Agosto voy a estar compartiendo herramientas muy puntuales desarrolladas durante mis 15 años de experiencia y estudios; voy a regalar a las personas que tienen ese sueño y se han quedado cortos por no saber qué decir en el momento menos pensado a la persona correcta.

Esa noche (1 de agosto) vamos a combatir el miedo con Carly. Abrazar tu lado extrovertido con Yasmilu, Aprender a ser resiliente con Maribel y con un servidor les daré herramientas para poder improvisar como un máster.

La vida no sucede como uno la planea. A veces las mejores oportunidades surgen de la nada y tenemos que estar listos para reaccionar.

Tienes que saber que una conferencia de este nivel te puede costar muchísimo y nosotros vamos a compartir nuestros conocimientos y experiencias por una buena causa y un monto mínimo. Todo lo recaudado serán los ingresos necesarios para poder becar a una persona que quiera formar parte de la próxima generación de conferencistas.

¡No puedes perderte este super evento!

Regístrate acá

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *